Columan: Desde El Orinoco

0
661

 ¿Nos ayuda la soberbia?

Deseo compartirles, una historia escrita por Estefania Esteban, publicada en la página web:https://tucuentofavorito.com/una-leccion-de-humildad-cuento-con-valores-para-adolescentes-y-adultos/

“Los versos que curaron la ceguera del califa”

Resulta que el gran califa Harún al Rashid de Bagdad, uno de los más ricos en Arabia, decidió ofrecer un gran banquete en su majestuoso palacio para demostrar a todos las grandes riquezas que poseía”.

“Entre los invitados estaba el poeta más reconocido y admirado por el califa, y no dudó en sentarse a su lado. La estancia estaba repleta de objetos de oro, plata y piedras preciosas. La mesa, de suculentos y caros manjares”.

“Todo brillaba y los invitados estaban realmente asombrados por aquella demostración de lujos y poder”.

“El califa, orgulloso y pletórico, pidió al poeta en un momento dado, tras la cena, que le dedicara unos versos”:

“¿Podrías describir con tus bellas palabras cómo ha sido este banquete?- le pidió el califa”.

“Por supuesto”, respondió el poeta.

“Entonces, se puso en pie y comenzó de esta forma”:

“¡Salud!, oh califa, y goza bajo el abrigo de vuestro extraordinario palacio.

“Bien, bien, continúa”, dijo Rashid.

“Que en cada nuevo amanecer te llegue también una nueva alegría. Y que en cada atardecer puedas ver realizados todos tus deseos.

“Fantástico, sigue, sigue”…

“¡Pero cuando la hora de la muerte llegue, oh mi califa, entonces, aprenderás que todas las delicias de la vida no fueron más que efímeros momentos, como una puesta de sol!”

“El califa entonces se sintió terriblemente abatido y escondió sus ojos llorosos bajo las manos. Uno de los oficiales allí presentes, recriminó al poeta”:

“¿Cómo te atreves? ¡Has hecho llorar a nuestro anfitrión!”

Pero el califa, lejos de apoyar esas palabras del oficial, dijo:

“No, no le regañes por algo que hizo bien. Ha sido el único capaz de curarme la ceguera para que por fin pueda ver bien”.

¿Qué nos enseña esta historia?

Creo que este relato nos debe generar hondas reflexiones sobre lo negativo de la soberbia entre los seres humanos.

La arrogancia nos “corroe” internamente, nos aleja de las otras personas, nos distancia y nos aísla de toda relación sana y positiva.

La sencillez y humildad, por el contrario, nos enaltece y nos permite relaciones sinceras, de igual a igual entre las demás personas que nos rodean.

Estas sociedades modernas, donde se requiere mucho apoyo entre los seres humanos, necesitan de personas afables, sencillas y libres de esos “orgullos” exagerados y que generan esa perversa altivez y soberbia

¿Cómo alimentar la humildad?

Debemos estar muy pendiente de nuestras actitudes y acciones, para “detectar” cualquier manifestación de soberbia.

También debemos solicitar a nuestros amigos y familiares que nos “alerten” sobre conductas arrogantes, para establecer los correctivos y superar esa perniciosa conducta.

Debemos leer mucho sobre los valores humanos y en especial sobre la sencillez y humildad, para alimentar nuestra grandeza interior y no ser presa de esta corrosiva soberbia.

Serenarnos, meditar y llenarnos de mucha sensatez y equilibrio, para respetar y valorar a nuestros semejantes, evitando sentirnos superiores a ellos, son efectivas manera de estar alejados de esa negativa soberbia

Recordemos este sabio pensamiento:

“Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.”
Charles Dickens

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Waldo Negrón

Twitter: @Waldo_Negron. Instagram: @waldonegron

Facebook; Waldo Negron

LinkedIn: Waldo Negron

Canal Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCmN9W8GHrXUZs88LEHudx8w