Columna: Desde El Orinoco

0
663

¿Estamos preparados para las tormentas de la vida?

Comparto con ustedes, una extraordinaria historia, sobre la necesidad de prepararnos para esos momentos duros, tormentosos y de dificultades que nos depara la vida.

Esta aleccionadora historia, titulada Cuando el Viento Sopla, se encuentra publicado en el blog: La culpa es de la vaca 2 – Cuando el viento sopla

“Un hacendado, que poseía tierras a lo largo del litoral de un país caribeño, constantemente necesitaba empleados”.

“La mayoría de las personas estaban poco dispuestas a trabajar en campos a lo largo del Atlántico. Temían las horribles tempestades que barrían aquella región y que hacían estragos en las construcciones y las plantaciones”.

“Buscando nuevos empleados, no encontraba a nadie que quisiera aceptar. Finalmente, un hombre bajo y delgado, y de mediana edad, se aproximó al hacendado”.

“¿Usted es un buen labrador? —le preguntó al hacendado”

“Bueno, yo puedo dormir cuando el viento sopla… —le respondió el pequeño hombre.

Aunque bastante confuso con la respuesta del hacendado, desesperado por ayuda, lo empleó. Este pequeño hombre trabajó bien en todo el campo, manteniéndose ocupado desde el amanecer hasta el anochecer”.

“El hacendado estaba satisfecho con el trabajo del hombre. Pero entonces, una noche el viento sopló ruidosamente. El hacendado saltó de la cama, agarró una lámpara y corrió hasta el alojamiento del empleado. Sacudió al pequeño hombre y le gritó:

— ¡Levántate! ¡Una tempestad está llegando! ¡Amarra las cosas antes de que sean arrastradas!”

“El hombre se dio vuelta en la cama y le dijo firmemente:”

“—No, señor. Ya se lo dije: yo puedo dormir cuando el viento sopla”.

“Enfurecido por la respuesta, el hacendado estuvo tentado a despedirlo inmediatamente. En vez de eso, se apresuró a salir y preparar el terreno para la tempestad. Del empleado se ocuparía después”.

“Pero, para su asombro, encontró que todas las pacas de heno habían sido cubiertas con lonas firmemente atadas al suelo. Las vacas estaban bien protegidas en el granero, los pollos en el gallinero, y todas las puertas muy bien trabadas. Las ventanas bien cerradas y aseguradas. Todo estaba amarrado. Nada podría ser arrastrado.

El hacendado entonces entendió lo que su empleado le había querido decir. Y retornó a su cama para también dormir cuando el viento soplaba.

¿Puede dormir tranquilo cuando los vientos soplan en tu vida?

¿Estamos preparados para las tormentas, para los desafíos de la vida?

¿Qué tan firmes son nuestras convicciones, nuestros principios y nuestros afectos?”

¿Qué les parce esta lección de previsión ante las tormentas?

Creo que resulta de mucha utilidad reflexionar sobre la extraordinaria lección de este labrador.

En mi larga carrera como consultor gerencial y facilitador de procesos de formación, me he encontrado con innumerables casos de personas y también organizaciones que no toman previsiones para esos momentos de dificultad.

Es muy frecuente observar esos casos de poca planificación, escaso sentido de la visualización para tomar las previsiones necesarias para cuando se presenten las tormentas en la vida de los seres humanos o de las instituciones.

Una organización que no tenga un plan estratégico, que no analice los inminentes cambios y transformaciones que se presentan en su entorno que tan solo se limita a “proyectar” cifras actuales y considera que no habrá mayores cambios ni turbulencias, suele pasar serios aprietos cuando llegan esas “tormentas e incluso muchas de ellas fracasan y deben cerras sus actividades.

Del mimo modo, las personas debemos sabernos preparar para sortear esas ineludibles dificultades que tendremos por delante.

En liderazgo se afirma que lo único constantes y seguro, son los cambios. De allí que resulta imprescindible, tal como actuaba el labrador que sepamos “dormir bajo las tormentas”

Para concluir les dejo esta valiosa reflexión

 «Un árbol con raíces fuertes puede resistir la tormenta más violenta, pero el árbol no puede crecer raíces justo cuando la tormenta aparece en el horizonte». Dalai Lama.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Waldo Negrón

Twitter: @Waldo_Negron. Instagram: @waldonegron

Facebook; Waldo Negron

LinkedIn: Waldo Negron

Canal Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCmN9W8GHrXUZs88LEHudx8w