Columna: El Teniente Medina

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El punto cero

¡Soldado tuyo, pueblo mío!

I

El Retorno Necesario, ¡De Vuelta Chávez! ¡Abril de Resurrección! ¡No Nos Hemos Ido! La victoria nos pertenece! El llamado es a abrir las compuertas hacia esta nueva etapa, hacia la transición al socialismo. Hoy esta columna se la dedico al “Punto Cero”, que no es otra cosa que el punto de irreversibilidad, es el punto de no retorno. Es el punto o línea que separa lo nuevo de lo viejo, es el punto donde diría Gramsci, lo viejo no termina de morir; tiene que terminar de morir la estructura de poder del viejo Estado Liberal Burgués para que nazca definitivamente el Estado Socialista.

El Estado Socialista es descrito por Simón Rodríguez; en palabras sencillas expresaba: “Los hombres no están en sociedad para decirse que tienen necesidades, ni para aconsejarse (…) cómo remediarlas, ni para exhortarse a tener paciencia; sino para consultarse sobre los medios de satisfacer sus deseos porque no satisfacerlos es padecer”, queriendo decir con esto que nuestras acciones deben ir en conjunción con la alianza social, en democracia directa, participativa y protagónica. A estas nuevas aristas, el Cmdt. Chávez lo denominó Socialismo Bolivariano del Siglo XXI que, al vincularse con el pensamiento del Libertador, tiene la capacidad de darle al pueblo la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de estabilidad política, la mayor suma de seguridad social, porque se basa en la transferencia de las competencias de gobierno al pueblo. Es la nueva institucionalidad democrática basada en la organización comunitaria y en el gobierno comunal.

El punto de irreversibilidad, el Punto Cero, eje temático de esta columna, son nuestras raíces originarias, dónde nació todo, y en ese punto original yace el espíritu combativo de nuestros aborígenes, de nuestros libertadores…  desde nuestro cacique Guaicaipuro, pasando por mi General Simón Bolívar hasta el comandante Hugo Chávez líder de la Revolución Bolivariana y segundo libertador de la Patria.

Es así como recalcamos la necesidad de mirar a nuestras raíces, los dominadores la rechazan, porque el análisis crítico de la situación lleva a la reflexión dialéctica y prospectiva para la toma de decisión. De este acto surge un modo de enfrentar la vida que constituye el cimiento ideológico identificado en héroes y heroínas, unos reconocidos por la historia y la gran mayoría identificados en nosotros mismos. Sus sueños y prácticas se volvieron carne en las generaciones sucesivas. Nuestros padres aborígenes, presentes en nuestra convivencia, el trabajo en comunidad para la supervivencia, conlleva a la identificación de valores como el amor a la sabiduría del anciano, al curandero, al guerrero, a la madre Tierra… Nuestras leyendas nos hablan de aquella reunión de los caciques y en común acuerdo escogieron a Guaicaipuro para enfrentar a los conquistadores. Cuando se vió perdido, luchando, exclamó: vengan a ver cómo muere el último hombre libre de estas tierras, grito que emitió vaticinando el futuro.

Al asentarse los conquistadores en la tierra invadida instauraron su modelo esclavista, llegaron producto de compras realizadas en mercados, en las calles de África, nuestros afroascendientes, también con sus ideas, cultura, religión, costumbres… Pero los europeos impusieron a sangre y fuego, sus formas de vida jerárquica, propias de su estirpe y de lo que habían aprendido, su religión, costumbres, idioma, organización política, económica, su modelo eurocéntrico. Por eso es que Simón Rodríguez proclama, somos diferentes, nuestro modelo debe ser original «O inventamos o erramos»

Y en relación a ese modelo nuestro Libertador Simón Bolívar, exclamó, el 4 de julio de 1811 “Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo ni el americano del norte, que más bien es un compuesto de África y América, que una emanación de la Europa”. Nuestro modelo de organización debe responder a nuestra idiosincrasia, allí tenemos la simiente de la teoría de la liberación.

Posteriormente, en 1846, esas riquezas y modelo de vida jerárquico, desigual, en el cual se manipula a muchos para lograr los objetivos y preservar sus intereses de clase, fue combatido por el General del Pueblo Soberano, Ezequiel Zamora, e invita a sus contemporáneos a: “…Seguir adelante con una imperiosa necesidad, para quitarnos el yugo de la oprobiosa oligarquía y para que opóngase quien se opusiere, y cueste lo que costare, lleguemos por fin a conseguir las grandes conquistas para todos en igualdad…”, que fueron el lema de la independencia.

Esta lucha por la independencia, por la libertad, lleva más de 530 años, a lo largo de ese trayecto hemos tenido avances, retrocesos, victorias, derrotas, hemos perdido a nuestros líderes, lideresas… todos signados por acciones extraordinarias, heroicas, valientes… El 12 de abril de 2002, hace 20 años, presencié la decisión inimaginable e impensable del Cmdt. Chávez de ir a verle los ojos a sus verdugos porque sabía que estaba al frente de unos cobardes, traidores a la Patria, al Pueblo, y que a su vez sabía que el pueblo valiente de Venezuela el pueblo del Cacique Guaicaipuro, el pueblo Simón Bolívar y el pueblo Hugo Chávez iba a salir a hacer la revolución de abril, a hacer la revolución popular, a hacer la revolución por la libertad y la independencia… A realizar otra Batalla de Carabobo y barrer a los opresores, a los que pretendían instaurar aquí una dictadura vestida de democracia representativa, vestida de justicia, pero la justicia que ellos les gusta, como decía Jacobo Rousseau “la libertad entre el fuerte y el débil, oprime al débil”. A los oligarcas, a los que se creen oligarcas, a quienes quieren ser oligarcas, a ellos les gusta tener el poder de bombardear, de oprimir, de explotar, de monopolizar la propiedad y los ingresos…  Es el Estado Liberal Burgués que no termina de morir, el cual nosotros estamos obligados a terminar de enterrar.

De la misma manera, como Pueblo y Fuerza Armada Nacional Bolivariana conjugaron acciones para restituir el hilo constitucional en 72 horas, hace 20 años, sepan que hoy tenemos mucha más conciencia y perspicacia para identificar a los traidores. El pueblo sabe identificarlos y al igual que un 13 de abril del 2002 estamos dispuestos a defender este proyecto bolivariano, enfrentando, derrotando a todos aquellos que se opongan al bienestar colectivo para lo cual todos y todas deben participar en forma protagónica en la gestión de gobierno, empoderar al Poder Popular, transfiriendo competencias con la finalidad de consolidar, de manera permanente y para siempre el retorno necesario De Vuelta Chávez, para llegar al Punto Cero, al punto original, al punto de irreversibilidad.

Allí está un pueblo, que al igual que hace 200 años en Carabobo, está resuelto a vencer la estructura de poder del viejo estado  burgués, para romper definitivamente con las cadenas “dependencia” que ella impone; y así definitivamente entrar victorioso a un modelo de estado socialista, que es el único camino para consolidar la igualdad y seguridad social; la territorialización de la gestión pública de la mano de las comuna es llegar al punto de irreversibilidad, es el punto cero

¡NO, NOS HEMOS IDO! ¡DE VUELTA CHÁVEZ! ¡EL SOCIALISMO, ES LA PRAXIS DE LO SOCIAL EN PRO DEL BIEN COMÚN! ¡EL SOCIALISMO, ES CONSTRUCCIÓN HEROÍCA DEL PUEBLO VENEZOLANO QUE EMERGE DE NUESTRAS RAICES!

Nos vemos en la próxima edición.

#20AñosAbrilRebelde  #BolivarSeLevanta @medinamacero @enfoquechavez