Corea del Norte impone estricto confinamiento al registrar sus «primeros» casos de covid

0
269

Corea del Norte informó este jueves sus primeros casos de Covid-19 desde el inicio de la pandemia por lo que declaró  «emergencia máxima» por lo contagioso de la variante ómicron, aunado a que el país asiático rechaza la vacunación.

Las autoridades detectaron que muestras tomadas el pasado ocho de mayo, en personas con fiebre «pertenecientes a una organización en la capital» coinciden con la variante ómicron BA.2, que se ha extendido por todo el mundo desde finales de 2021.

El Gobierno norcoreano, que hasta ahora no había confirmado un solo positivo de Covid, ha realizado el anuncio después de que medios especializados como NK News afirmaran, citando fuentes locales, que el pasado 10 de mayo se había decretado súbitamente un confinamiento en Pionyang.

Por su parte, el Ministerio de Unificación surcoreano explicó en un escrito remitido a la agencia EFE que su postura pasa por cooperar «a nivel humanitario en todo momento» en materia sanitaria con el Norte y sus residentes.

Ante la preocupación que genera la situación, el ejército norcoreano respondió con un aparente gesto de fuerza al lanzar tres misiles hacia el mar de Japón (llamado mar del Este en las dos Coreas), calificados de balísticos y de corto alcance por el Sur, en la tercera prueba de este tipo en la última semana y la dieciseisava en lo que va de 2022.

Kim Jong-un con mascarilla 

El politburó del Partido de los Trabajadores norcoreano celebró hoy una reunión presidida por el líder Kim Jong-un -que apareció con mascarilla y solo se la retiró al hablar, según se vio en televisión- para activar un «sistema de prevención epidémica de emergencia máxima».

Kim «instó a todas las ciudades y condados del país a confinar completamente sus áreas» para evitar nuevos contagios.

El líder subrayó la necesidad de que el sistema sanitario realice test intensivos, refuerce observación y tratamientos médicos e intensifique la desinfección, para lo cual dijo que se movilizarán suministros médicos «reservados hasta ahora para una situación de emergencia».

Corea del Norte mantiene desde 2020 un sistema muy estricto que incluye impedir que nadie entre en el país, reforzar vallas fronterizas, disparar a toda persona que se acerque a la divisoria o desinfectar durante semanas las importaciones que obtiene de China por alta mar o ferrocarril.

De hecho, los trenes de mercancías que circulan entre China y Corea del Norte y que durante buena parte de 2020 y 2021 quedaron detenidos por orden de Pyongyang han vuelto a quedar en suspenso recientemente debido al incremento de casos en el país vecino.

El régimen, originalmente reportó un caso de COVID-19 en julio de 2020 en un desertor norcoreano que había regresado a su país de origen desde Corea del Sur, aunque finalmente dijo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que los resultados del test «no eran concluyentes».

Rechazo a vacunas

Pyongyang se ha negado a aceptar dos envíos del vacunas fabricados por AstraZeneca y Sinovac por parte del mecanismo COVAX y es, junto con Eritrea, el único país que no ha reportado una sola inoculación a la OMS.

Esto parece deberse a la negativa del régimen a que personal foráneo entrase en el país para ayudar a preparar las cadenas de frío necesarias para distribuir y almacenar vacunas, requisito de COVAX para entregar los casi 5 millones de dosis que Pionyang acabó rehusando.

Algunos expertos creen que Corea del Norte pudo rechazarlas a su vez para que el país, que hace de la autosuficiencia su máxima, no dependa de ningún actor externo.

También, que la vacuna que trata de desarrollar proceda o bien de «ingeniería inversa» practicada sobre muestras obtenidas de China y Rusia o de información cosechada en ataques informáticos sobre laboratorios.

La falta de inmunización y los estrictos controles que pueda activar el régimen preocupan por los efectos que puedan tener sobre la población norcoreana a nivel sanitario, psicológico, económico y alimentario.

Falta de logística

El poliburó dijo hoy que se deberían minimizar «las inconveniencias y el padecimiento que la gente sufriría bajo una situación de cierre contundente», pero el mensaje plantea dudas ante lo contagiosa que resulta ómicron y el coste que tendría una estrategia como la «Covid cero» china en un país sin recursos logísticos para un plan semejante.

Cabe recordar además que Corea del Norte, que acaba de abrir su principal ventana anual de siembra de arroz, ha admitido estar pasando penurias alimentarias durante la pandemia ligadas a -además del cierre fronterizo- por las sequías y tifones que ha sufrido.

A su vez, la escasez de unidades de cuidados intensivos o equipamiento médico unida a una capacidad de testeo que se antoja escasa (hasta marzo Pionyang testó a solo 64.207 personas, un 0,5 % de su población) podrían provocar una catástrofe sanitaria si el virus campa a sus anchas. AGENCIAS