El Carnaval: Historia y Significado

0
1036

Etimológicamente, está unida a la idea de abstinencia de carne. En sentido estricto, ubicado en el primer día de Cuaresma; es decir, las prescripciones específicas, se relacionan con los innumerables ritos tradicionales de invierno.

Sus manifestaciones esenciales son: explosión de alegría y el uso de las máscaras. Tenían entonces un significado distinto al de relajamiento y evasión, que hoy se les atribuye, porque la risa y la máscara estaban destinadas a alejar al espíritu maligno. La licencia sexual del carnaval, derivaba de antiguos ritos de la fecundidad, de la diosa Asera y de los baales, ritos paganos.

La fiesta de Dionisio en Grecia y las saturnales y lupercales en Roma. Con la llegada del cristianismo derivaron otras fiestas amparadas por el clero medieval, como la del asno y la de los locos.

Han sobrevivido otras derivaciones del uso de las máscaras, prohibidas en algunos tiempos y después revividas, para darle una connotación social como los bailes de máscaras y otras diversiones. En épocas más recientes las fiestas carnestolendas abarcan programas de gobiernos, destinados a reflejar aspectos de la cultura y el folclore de los pueblos. Allí los artistas y artesanos despliegan su arte creativo, elaborando carrozas con distintos motivos que desfilan en los días señalados, constituyendo un ornato, que recrea y despierta interés y admiración en las masas populares.

Estas manifestaciones son tanto nacionales como internacionales. El turismo aprovecha esas festividades para organizar viajes o tours, especialmente con ese fin, siendo Brasil, el referente más connotado del itinerario.

Sin embargo, lo que es plausible en cuanto al turismo, cultura y folklore, también es censurable en el aspecto del desenfreno, que en el vecino país de Brasil, se deriva de tales festividades, terminando en la comisión de delitos contra la moral, las buenas costumbres y el orden público, con saldos de muertes por consumo de alcohol y estupefacientes descontrolados.

Desde el punto de vista netamente cristiano, esas fiestas, son la antítesis de un ambiente propicio para la preparación de la cuaresma, que requiere de una reflexión profunda, sobre el comportamiento del ser humano, sometido a tantas tentaciones, que no propician un nivel espiritual adecuado, para la conmemoración de la pasión de Cristo, que exige recogimiento, reflexión y meditación.

Los cristianos deberíamos preguntarnos, si honran a Dios tales fiestas, y si no es así no deberíamos involucrarnos y los recursos que se invierten en ellas, podrían utilizarse para otros proyectos, ayudas y mejores fines.

Señor, danos el discernimiento espiritual y la disposición para buscar en todo tiempo tu voluntad, que nos ayude a elevar nuestro nivel de conciencia, en la búsqueda del verdadero camino y vida trascendente. Ayúdanos a vencer las tentaciones y a alcanzar la victoria, la paz y el gozo espiritual. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor, amén.

Edilia Mata Rodulfo

Email: [email protected]