Librería de la ciudad de Buenos Aires atesora y protege libros

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BUENOS AIRES.- Una librería de la ciudad argentina de Buenos Aires atesora y protege libros, un invento considerado «perfecto» por los responsables del establecimiento.

Se trata de la antigua librería Fernández Blanco, llamada en la actualidad Aquilanti & Fernández Blanco, luego de la unión de dos establecimientos como casa de más de 200.000 ejemplares.

Su responsable, Lucio Aquilanti, recibió a Xinhua en la sede ubicada en la calle Rincón 79, en el barrio porteño de Once, en el marco del Día Mundial del Libro, que cada año se celebra el 23 de abril para promover la lectura, la publicación y los derechos de autor.

«Estamos conservando uno de los mayores inventos de la humanidad», resaltó Aquilanti, quien enumeró otros hitos destacados a lo largo de la historia de la humanidad como el descubrimiento del fuego y el invento de la rueda.

El editor y coleccionista mencionó también dentro de estos descubrimientos la computadora y la inteligencia artificial, pero puntualizó que «el libro nació perfecto y sigue perfecto».
El establecimiento atrae con su acervo a coleccionistas de ejemplares antiguos, así como a quienes encuentran placer en la lectura y visitan el lugar por el entorno cultural que recrea.

«Distintos tipos de lectores nos visitan. Hay investigadores que vienen a buscar información y que encuentran en nuestra librería un material no muy habitual, que son las publicaciones periódicas, las publicaciones oficiales, libros sobre política, economía, historia argentina, y también por supuesto literatura, arte y ciencias», dijo el entrevistado.

Aquilanti, quien supo reunir la mayor colección en Argentina de la obra del escritor argentino Julio Cortázar, autor de la célebre obra «Rayuela», añadió que también concurren al lugar «coleccionistas a buscar primeras ediciones, libros raros, libros emblemáticos de la historia argentina, y también lectores en general, estudiantes y amantes del libro».

«El libro es una creación a la que no se ha podido reemplazar. Lo que estamos conservando es una de las máximas expresiones de la humanidad, es la popularización de las ideas, de la posibilidad de que el pensamiento llegue a más gente», valoró el librero.
La cultura asociada al libro en general y al libro antiguo en particular está presente en toda Argentina, subrayó el entrevistado.

«El vínculo entre Argentina y el libro tiene una raíz muy profunda y Buenos Aires es la ciudad con mayor cantidad de librerías per cápita. Esto no es algo que decimos nosotros, sino que es una información internacional (…) toda Argentina disfruta de la cantidad de librerías que hay en nuestro país», afirmó Aquilanti.

Señaló que el de Argentina «es un público muy lector, que crece pese a la competencia dada por las pantallas digitales. Esa competencia es una competencia por el tiempo del lector, pero no en cuanto al producto, porque a un libro no hay nada que lo reemplace».

«En Argentina hay un gran amor por el libro y tiene una larga vida asegurada por mucho tiempo más», sintetizó este amante de los libros.

Entre los libros de literatura iberoamericana y argentina, así como de historia, política, economía, arte, geografía y viajes, Aquilanti & Fernández Blanco custodia el acervo escrito del país sudamericano.

«Conservar los libros es conservar la humanidad», resumió el librero, quien heredó de su padre Juan Carlos «Chacho» Aquilanti no sólo el oficio, sino también la pasión por estos objetos.

«Lo que más agradezco es haber heredado no solamente el oficio, sino también la pasión, porque si mi padre no me hubiese transmitido la pasión por el libro, hubiera sido muy difícil mantener este oficio. Es indispensable la pasión por el libro», compartió. Xinhua