Localizan cadáver de mecánico arrastrado por la corriente

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Doce horas de lluvias continúas en distintas comunidades de la parroquia Pozo Verde, en San Félix, dejaron el saldo de una persona fallecida y más de 100 familias damnificadas, de acuerdo a las palabras ofrecidas por el director de Protección Civil (PC), en el estado Bolívar, José Zamora.


La catástrofe natural se registró pasadas las dos de la tarde del jueves con vientos huracanados y fuertes precipitaciones que hicieron que el río Urí rebosará su nivel de capacidad, y se trasladara hasta las zonas más propensas a inundación.

En una de las viviendas afectadas, se encontraba Marvin Enrique Lugo, un hombre de 32 años de edad que residía en el kilómetro once frente al sector Los Clavellinos, vía El Pao. Testigos aseguraron que al momento de la crecida, el individuo se encontraba en su dormitorio y al notar la presencia del arroyo decidió utilizar una soga amarrada a una estructura metálica como única señal de escape para pisar tierra firme.

«SE LE SOLTÓ EL NUDO»
Residentes relataron que no pasaron 10 minutos cuando pudieron escuchar el sonido de partición del «mecate» y la voz de Lugo que pedía auxilio. El occiso fue arrastrado por la «fuerte corriente», a pesar de que los amigos se introdujeron al río para intentar rescatarlo.

Minutos más tarde, la desaparición fue reportada ante los organismos competentes quienes desplegaron un operativo en la zona con el objetivo de dar con su paradero, sin embargo, los esfuerzos fueron nulos.

Una vez bajado los niveles de agua durante la mañana de este sábado, moradores pudieron observar un cuerpo sin vida que estaba escondido entre la maleza. Al acercarse para ver de quién se trataba pudieron confirmar la fatídica noticia.

Hinchado y con varias escoriaciones, se encontraba la víctima sin signos vitales. Se presume que seres vivientes acuáticos hayan mordido al occiso por las secuelas que le dejaron en varias partes de su cuerpo.

PÉRDIDAS MATERIALES
La crecida del río de forma inesperada hizo que varios sectores como El Silvestre, Quebrada Honda, Bajo Grande, El Campito, 24 de Julio, 12 de Octubre, El Dique; Puente de Hierro, Las Ceibas y Kilómetro 12, quedaran desasistidas.

Hasta el momento se maneja la cifra de 350 personas «en la calle» bajo la mirada indolente de los cuerpos de seguridad. Entre las pérdidas materiales destacan los enseres electrodomésticos, colchonetas y viviendas de zinc.

Para muchos habitantes, el jueves 5 de noviembre del 2015, será una fecha propicia para recordar aquella tarde donde la madre naturaleza embistió su «furia». «Tenemos que darle gracias a Dios. Él sabe porque hace las cosas, si este fue nuestro destino, hay que respetarlo», dijo Josefa Landaeta, afectada.

ORIUNDO DE SAN FÉLIX
Allegados al occiso relataron que tenía poco tiempo viviendo en el asentamiento campesino. «Él tenía una casa en San José de Cacahual, pero como le gusta conectarse con la naturaleza, venía de vez en cuando a pasar unos días para acá».