OPS destaca crisis de salud mental poco reconocida a causa del Covid-19

0
1056

BUENOS AIRES.- La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió sobre el efecto devastador de la pandemia por la COVID-19 en la salud mental y el bienestar de las poblaciones de América, así como el impacto que tuvieron las interrupciones de los servicios en toda la región.


El informe «Fortaleciendo las respuestas de salud mental a la COVID-19 en las Américas: un análisis de la política sanitaria y recomendaciones», publicado recientemente en «The Lancet Regional Health-Americas», examina estudios y datos de los países de la región en un esfuerzo por comprender mejor el impacto de la pandemia en la salud mental de la población, explicó el organismo continental.
La OPS dijo a través de un comunicado que los datos analizados muestran que más de cuatro de cada diez brasileños han tenido problemas de ansiedad, los síntomas de depresión se quintuplicaron en Perú, y la proporción de canadienses que informaron de altos niveles de ansiedad se cuadruplicó como resultado de la pandemia.
«El mensaje es claro: hemos estado operando en modo de crisis desde el inicio de la pandemia», afirmó el doctor Anselm Hennis, director de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS.
El experto señaló que «además de manejar el miedo a enfermar y el trauma de perder a los seres queridos a causa del nuevo coronavirus, la gente de las Américas ha sufrido desempleo, pobreza e inseguridad alimentaria, y el impacto adverso en la salud mental ha sido generalizado», destacó.
El documento de la OPS también indica un marcado aumento de los incidentes de violencia doméstica durante la pandemia, citando estudios nacionales basados en los registros de las líneas telefónicas de ayuda, los informes policiales y los datos de los proveedores de servicios, lo que agrava los ya elevados índices de violencia de la región, que triplican la media mundial.
En el documento se analizan además las consecuencias para la salud mental de las personas que padecieron el nuevo coronavirus.
«Los datos existentes sugieren que a un tercio de las personas que sufrieron COVID-19 se les ha diagnosticado un trastorno neurológico o mental», dijo la autora principal del documento de la OPS, Amy Tausch.
«Esperamos que el aumento de la carga de la salud mental pueda ser uno de los efectos más importantes de la COVID-19 a largo plazo», vaticinó la experta.
Por su parte, el doctor Renato Oliveira, jefe de la Unidad de Salud Mental y Consumo de Sustancias de la OPS, sostuvo que «la falta de acceso a los servicios de consejería, la menor disponibilidad de atención en persona y el cierre de escuelas han limitado las formas en que las personas pueden recibir apoyo en materia de salud mental, dejando a muchos aislados, vulnerables y en mayor riesgo».
«La salud mental ha sido durante mucho tiempo un área descuidada de la salud pública en las Américas. Los gobiernos deben aprovechar la pandemia por COVID-19 como una oportunidad para reforzar sus servicios de salud mental y hacer las inversiones necesarias para reconstruir mejor y en forma más justa», subrayó Oliveira.
En el caso de Argentina, el país sudamericano registró su primer caso de COVID-19 en marzo de 2020 y acumuló hasta el jueves 5.322.127 contagios y 116.480 decesos, mientras lleva aplicadas 66.750.025 vacunas contra la enfermedad desde diciembre, cuando inició la campaña de inoculación. Xinhua