Padres de niña que murió en frontera con Colombia no tenían dinero para comprar las medicinas

0
2494

Los padres de la niña que falleció en la frontera entre Colombia y Venezuela debido a que no dejaron pasar la ambulancia que la llevaba a Puerto Santander, tomaron la decisión de llevarla a territorio colombiano por no tener dinero para comprar todas los medicamentos  que se les pedía en el Hospital Central de San Cristóbal.

Así lo indicó el padre de la menor, Jonathan Pernía, al diario La Opinión de Cúcuta. Allí relató que la menor estaba recluida en el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) de La Fría y que allí le dieron la orden de internarla en el citado hospital. Aún así, tuvieron que buscar 150 mil pesos para pagar la gasolina de la ambulancia y hacer el traslado en horas de la madrugada y bajo una intensa lluvia.

La ambulancia llegó al punto fronterizo del puente Unión y fue en ese lugar que los funcionarios militares le prohibieron el paso al vehículo. La doctora que atendió a la menor desde el CDI en La Fría fue quien le quitó el oxígeno para permitir que los padres de la infante la llevaran, en una carretilla de madera y cubierta con un plástico, al otro lado.

En la mitad del puente, la menor dejó de respirar; aunque fueron  los médicos de guardia en Puerto Santander quienes le dijeron que la niña  ya no tenía signos vitales

Pernía dijo que, si bien no interpondrá denuncia al respecto, sí exigió a los cuerpos de seguridad en la frontera que permitan el paso de las personas que están enfermas para buscar atención médica en Colombia.

“No exijo justicia, le exijo a Freddy Bernal que deje pasar a las personas que van para allá enfermas, que está la mejor atención médica, allá en Colombia, que aquí en Venezuela. Aquí nosotros no tenemos insumos”, subrayó.

Los familiares acusan de negligencia a la doctora que le quitó el oxígeno a la niña y que ella debía haberle exigido a los guardias que facilitaran el paso de la unidad.

Por su parte, el gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, manifestó que van a investigar lo ocurrido y agregó que, si bien es cierto que aún no hay paso vehicular, el sentido común debe prevalecer. “Estoy seguro que si hubiesen pedido el permiso lo hubiésemos autorizado. Entiendo que no hay el paso formal, pero cuando se trata de una vida humana, en mi criterio, hay que hacer algo más allá de la formalidad”, agregó.

La Nación