Recolección de chatarra: un plan de sustento que azota a la ciudad

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Bolivarenses aseguran que los hurtos, robos y saqueos en lugares públicos han incrementado producto a este sistema de trabajo

Ciudad Bolívar-. Niños, jóvenes y adultos del municipio Angostura del Orinoco han adoptado la recolección de chatarra, residuos metálicos o electrónicos de valor dentro de los basureros y terrenos baldíos con la finalidad de obtener algo de dinero.

Durante un recorrido por distintos sectores de la ciudad capitalina, el equipo reporteril de El Diario de Guayana conversó con Néstor López, un padre de familia, que dejó su trabajo en el mercado Periférico para dedicarse al mundo de la recolección y ventas de hierros y sus derivados.

En medio de la plática, López aseguró que todo lo hacen para conseguir recursos o algún ingreso para su sobrevivencia y la de su familia en el día a día.

“Cuando empecé me daba pena, pues venía de un negocio en el mercado, pero en el andar nos fuimos adaptando, recorrimos las calles de Ciudad Bolívar con una carrucha para recolectar hierro, aluminio y todo lo que sea chatarra (…) y de esta manera estoy sustentando a mis hijos”.

Incremento de hurtos 

Pues no todo es color de rosa en este nuevo método de sobrevivencia que han implementado algunos bolivarenses, así lo expresó Marlene Barrio, comerciante de la ciudad, quien asegura que los hurtos, robos y saqueos en lugares públicos han incrementado producto a este sistema de trabajo.

Dijo que “entendemos que por la situación que atraviesa el país, muchos tengan que recurrir a este tipo de trabajo para obtener recursos que les permita sobrevivir, pero no es justo que acaben con muchos años de trabajo de otras familias (…) que acaben con espacios públicos (…) ellos anda como si nada en las calles, terminaron de acabar con el Jardín Botánico, escuelas, canchas, quioscos y las autoridades no hacen nada, ¿Dónde está la policía, la Guardia Nacional, el Alcalde, el mismo gobernador?”.

La comerciante bolivarense, aseguró que esta situación ayudó a que muchas instituciones terminarán de morir, “le hacemos un llamado al gobernador (…) hay que buscar una solución que beneficie a la sociedad bolivarenses y les permita a ellos (los chatarreros) tener un trabajo digno para el sustento de su familia”.

Dijo que “a esto se le suma el aumento preocupante del analfabetismo, pues ha generado que hasta los niños sean incentivados por chatarreros y latoneros, Todo, para que realicen saqueos de bienes públicos y consigan algún tipo de lucro, ¿Dónde están las madres y los entes que regulan la explotación infantil?”.

Sentenció que muchos se aprovechan de la necesidad que se vive, “aprovechándose de la inocencia, las personas fijan a los niños, niñas y adolescentes como herramientas claves para la recolección de metales u objetos de valor, señor gobernador usted vino a poner el orden en el estado Bolívar, meta la lupa en este tipo de trabajo que está acabando con la ciudad histórica y cultural de Venezuela”.

Siguió comentando “A diario, se observan niños acompañando a los adultos por las calles de Ciudad Bolívar buscando desperdicios para así revenderlos y de esta forma van acabando lo que con esfuerzo y años de trabajo nos ha costado construir”.

Mal latente 

Por su parte, Milagro Duarte, maestra jubilada, comentó referente a este tema que los chatarreros se ven en todas parte y que nadie les dice nada “son personas cuyo rango de edad es de 15 a 25 años, algunos con hijos, aunque en algunos casos vemos a niños más pequeños recorriendo la ciudad en carruchas y metiéndose en las escuelas, liceos, acabando con todo lo que consiguen a su paso, muestra palpable la Universidad de Oriente, le dejaron solo los bloques. Ya basta señores gobernantes, mano dura con estos chatarreros”.

“En las casas tenemos que estar pendiente de esta gente cuando andan cerca, ya no tenemos paz (…) se llevan las puertas, rejas, ventanas, techo todo (…) en estos días se llevaron parte de la cerca de la escuela de mi sector, entre la comunidad defendimos pero nunca llegaron las autoridades, esta gente se ha convertido en una plaga que azota la ciudad”.

Sin limitaciones 

Algunos de los chatarreros encuestados por el equipo de El Diario de Guayana señalaron que “con el hierro que logramos recolectar a diario, podemos sobrevivir. Porque en los talleres nos ayudan con las piezas de carros descompuestos que no tienen reparación. Aunque a veces nos toca ir a la basura para ver que conseguimos para vender”.

Al ser consultados si les gustaría cambiar de vida, muchos aseguraron que prefieren llevar este ritmo de vida, a través del tráfico ilícito de material táctico, que dedicarse algún empleo en una tienda por más de 8 horas de trabajo diario.

Indican que “los comerciantes o empresarios explotan a nivel laboral y no tenemos a dónde acudir para que nos garanticen derechos laborales. Preferimos caminar por las calles de Ciudad Bolívar para comprar y vender chatarra”. Jaiver Rojas/ Fotos: El Diario de Guayana